Un entrenador profesional recibirá cantidades fijas a modo de retribución

Para un entrenador aficionado o en régimen de voluntariado esas retribuciones no podrían superar los 200 euros mensuales

El término entrenador profesional engloba a cualquier entrenador que perciba por su trabajo dirigiendo la práctica deportiva unas cantidades fijas que retribuyen la actividad que lleva a cabo. Si estas cantidades no superan el umbral de la mera compensación de gastos, nos encontraríamos ante un entrenador aficionado o en régimen de voluntariado (hasta 100-200 euros mensuales). Si, por el contrario, las cantidades que percibe tienen naturaleza salarial, nos encontramos ante un entrenador profesional.

Entrenador profesional puede ser tanto el que dirige la práctica deportiva de un equipo en primera división como el que dirige a los alevines del club de barrio. A diferencia de lo que a veces se piensa, entrenador profesional no es sólo el que percibe grandes cantidades, sino cualquiera que se dedique a esta actividad a cambio de una cantidad de dinero.

Ha resultado común en los últimos meses ver la contratación de entrenadores profesionales de deporte base bajo la modalidad del contrato laboral de obra y servicio por el periodo de una temporada. No obstante, el caso de los entrenadores profesionales no es el previsto en el artículo 15.1 del Estatuto de los Trabajadores, que define el contrato de obra o servicio como aquél destinado a la realización de una obra o servicio con autonomía y sustantividad propia dentro de la actividad de la empresa y cuya ejecución, aunque limitada en el tiempo, sea en principio de duración incierta.

No es éste el caso de los entrenadores profesionales, a los cuales se contrata para una o más temporadas, duración de las cuales es cierta y que conforman la actividad habitual del club, sin autonomía o sustantividad propias que la diferencien. De hecho, la aplicación sucesiva de este tipo de contratos podría derivar en la paradoja de que, al cumplirse el tercer año, el entrenador pasase a ser un trabajador indefinido de la empresa, con la grave carga que ello supondría para un club semiprofesional de pocos recursos.

Entrenadores, técnicos y directores deportivos son calificados como deportistas profesionales

Los entrenadores, aunque no se dediquen propiamente a la estricta práctica del deporte, sí desempeñan actividades estrechamente vinculadas a la misma. Así lo han reconocido los tribunales desde la sentencia del Tribunal Supremo del 14/05/1985, en las que se dice que los directores técnicos deportivos o entrenadores se encargan de la dirección técnica y preparación física y entrenamiento de los deportistas, tarea íntimamente relacionada con la práctica deportiva y, por tanto, inseparable de la misma. A partir de entonces, la jurisprudencia y la doctrina vienen calificando a los entrenadores, técnicos y directores deportivos como deportistas profesionales incluidos en la correspondiente relación laboral especial.

Por tanto, les resulta de aplicación las disposiciones del Real Decreto 1006/1985, por el que se regula la relación laboral especial de los deportistas profesionales y es por tanto ése el contrato laboral que se les debe aplicar: el contrato de deportista profesional. Este tipo de contrato tiene una serie de características que lo distinguen del resto, de las cuales destacamos las siguientes:

  • Siempre tienen una duración determinada (por tiempo o por unidad claramente determinable, como temporadas)
  • Pueden encadenarse contratos indefinidamente sin convertir la relación en indefinida
  • El cómputo de la jornada, los descansos y las vacaciones tienen un régimen específico y especial
  • Es sensiblemente más flexible la contratación que en el ámbito laboral común
Llamar
Mapa